Ataques a informe Sobre el Sahara. Respuesta de DHSF

Circula en países de Latinoamérica una declaración distribuida desde Buenos Aires con el título: “Comité argentino de amistad con saharauis y dirigentes de DDHH y Madres de Plaza de Mayo denuncian a DHSF por apoyar a Marruecos usurpador ilegítimo del Sáhara Occidental”.

La declaración, después de habernos investigado, es claramente parte de una campaña dirigida a distancia en contra de nuestra corporación por atrevernos a denunciar abusos donde quiera estos sean violados, a la que hoy respondemos solamente por el profundo respeto que sentimos por madres y abuelas de plaza de mayo a quienes, con preocupación, vemos como se les involucra en un burdo intento de proteger a dirigentes del frente polisario denunciados en tribunales internacionales por graves violaciones a los DDHH, secuestro de personas, torturas y hacer desaparecer disidentes políticos de su propia organización, en forma idéntica a como ocurrió con hijo/as, nieto/as y familiares de madres y abuelas, según detalla nuestro informe sobre el Sahara. Utilizar el prestigiado nombre de madres y abuelas, colocándolas en el mismo sitio de quienes justifican crímenes cometidos por las dictaduras de Latinoamérica es de extrema gravedad y nos preocupa el daño que puede significar para estas instituciones. La declaración del grupo que defiende al polisario, donde aparecen nombres tan respetables como el de Nora Cortiñas, a quien se invita a los campamentos sin mencionar que sus dirigentes se encuentran procesados por crímenes de lesa humanidad, le organizan un “tour” en que se la relaciona con encubridores de asesinos, como se puede ver en documento oficial del juzgado central de Instrucción N° 5 de Madrid que se adjunta, nos parece grave.

Como ejemplo de nuestras afirmaciones recordaremos que en el informe sobre el Sahara reproducimos una carta redactada en los campamentos de Tinduf y enviada al presidente de Argelia por la esposa de Jalil Ahmed, ex alto dirigente del polisario, quien es hoy detenido desaparecido y que dice: “Me dirijo a usted en calidad de ciudadana de los campos de refugiados saharauis, después de doce años de sufrimiento en silencio y paciencia”. Esta carta, parecida a las enviadas en su tiempo por madres y abuelas,  es reciente y fue entregada en Julio de 2020.

La primera denuncia formal en contra del Polisario fue presentada en diciembre de 2007 por la Asociación Saharaui para la Defensa de los Derechos Humanos (ASADEDH) organización integrada por ex miembros del polisario ante la Audiencia Nacional de España en  contra del grupo dirigente, a los que acusa de violaciones de los Derechos Humanos como torturas, desapariciones, asesinatos y detenciones ilegales, cometidas en los campamentos de refugiados de Tinduf”, lo que fue acompañado de documentación probatoria y una lista de víctimas, prácticamente todo el catálogo que el código de justicia penal español establece como violación de Derechos Humanos”. No es menor recordar que la primera querella en contra del polisario fue acogida por el juez Baltazar Garzón.

Sin duda la declaración carece de información o es derechamente mal intencionada cuando afirma que “no existe fuente comprobable que permita dar crédito de ella, a la afirmación de que el Frente Polisario haya sometido a juicio alguno a ningún saharaui por delitos de pensamiento”. Los antecedentes y testimonios de las victimas  desmienten sin mayor comentario estas afirmaciones.

Los graves atropellos cometidos acumularon durante años el descontento y la desilusión generando, en abril de 2020 e impulsado “por 100 ex cuadros del polisario”, el Movimiento Saharahui por la Paz, cuyo objeto es  resolver, de una vez por todas, la crisis del Sahara occidental, devolver la dignidad a hombres y mujeres que sufren el horror de los campamentos, respetar los DDHH y castigar a quienes, abusando del poder, atropellan toda clase de derechos. Claramente este ya no es un tema político y tampoco de caricaturas de izquierda o derechas, sino de derechos humanos, de respetar estos derechos y buscar una solución viable que permita terminar con estos abusos.

Este sábado 3 de Octubre el ex presidente de España José Luis Rodríguez Zapatero durante el congreso constituyente del MSP ha dicho: las palabras paz, convivencia, cooperación y solidaridad” que han resonado en el Congreso “son el único camino posible hacia el futuro”. “Este joven movimiento representa grandes esperanzas para los saharauis y para el resto de pueblos de la región”. Compartimos esta esperanza.

Como DHSF no nos rebajaremos a responder ataques de odio que no desmienten  nuestras denuncias. Sabemos que provienen de personas descalificadas ética y moralmente, que viven o se benefician con esta situación. Hoy, reiteramos, si respondemos, es por el respeto que sentimos por madres y abuelas de plaza de mayo donde, como todos sabemos, hay distintas miradas y claramente nadie puede decir que habla a nombres de todas. Por el respeto que sentimos por estas y otras organizaciones defensoras de los DDHH, afirmamos que ataques o descalificaciones de oscuro origen no impedirán que alcemos la voz cuando sea necesario por los presos políticos, torturados, perseguidos, discriminados  o desaparecidos bajo cualquier gobierno, circunstancia o lugar, como han demostrado las denuncias de nuestro informe sobre el Sahara donde, preocupados de escuchar todas las versiones, solicitamos información a las autoridades correspondientes, escenario en que nos conmueve la frialdad de algunos y que sean las víctimas, esposas, madres o hermanos, quienes sigan buscando, sin respuesta, la justicia que les permita saber de sus familiares.

Recientemente y en su último informe al Consejo de Seguridad sobre el Sahara,  el Secretario General de la ONU, Antonio Gueterres volvió a culpar a los dirigentes del Polisario por las graves y sistemáticas violaciones de derechos humanos en los campamentos argelinos de Tindouf. Asimismo, el Comité de Derechos Humanos reafirmó en sus conclusiones, en marzo de 2020,”la plena y total responsabilidad de Argelia por el secuestro y desaparición forzada del disidente del Polisario, Khalil Ahmed, cuyo caso se planteó en el informe del Secretario General de 2019”.

Además, el Comité expresó en julio de 2018, su profunda preocupación por la delegación del poder, en particular del poder judicial, al polisario en los campamentos de Tinduf, considerando “preocupante” que Argelia considere que los actos que podrían haberse cometido en parte de su territorio no son de su competencia y que se apoya en el Polisario y las organizaciones internacionales para esclarecer estas denuncias y exigir responsabilidades a los responsables”. Lo anterior a causa del procesamiento por tribunales militares del Polisario en contra de 3 jóvenes disidentes.

Sobre la señora Amenetu Haidar, sabemos que tenía una organización para defender los DDHH en el Sahara, pero debido a irregularidades y cuando la mayoría de su directorio le pide cuentas, disuelve la organización y crea, dentro de Marruecos, una nueva organización, sin recibir castigos ni persecuciones de ningún tipo. No merece mayor comentario.

DHSF seguirá trabajando en la forma que lo ha hecho, en cuyo contexto se inscribe un reciente foro panel sobre el informe del Sahara con la participación del presidente de la asociación Saharahui para la defensa de los DDHH, un destacado académico de La Sorbona que fundamentó el robo de ayuda humanitaria; el vicepresidente de la federación de periodistas del Perú que, invitado por Argelia, había visitado los campamentos de Tinduf; nuestro sub director ejecutivo, acreditado en informe Valech de Chile por haber sufrido prisión política y tortura. El director de un centro para los DDHH en Marruecos y otras personalidades, quienes entregaron observaciones sobre el informe.

Nos deja conforme saber que nadie ha desmentido nuestro trabajo, que fue acertado escuchar directamente a las víctimas y que la denuncia “a DHSF por apoyar a Marruecos usurpador ilegítimo del Sáhara Occidental”, carece de sentido y revela desconocimiento e ignorancia acerca de lo que es defender los derechos humanos, cuestión difícil de comprender para quienes viven de esto, para lo cual y sin escrúpulos, utilizan personas o instituciones sin ningún tipo de respeto, ocultando información, testimonios o antecedentes con el fin de proteger y encubrir a violadores de los DDHH.

El informe completo sobre Argelia y el Sahara se puede ver en: www.dhsinfronteras.org