Residentes de las islas de Indonesia denuncian al gigante del cemento Holcim por daño climático

Este pasado lunes cuatro residentes de la isla indonesia de Pulau Pari presentaron una denuncia en Zug, Suiza, en contra de la compañía de cemento Holcim. Los demandantes buscan compensación por el daño provocado en su isla debido al cambio climático, del que consideran responsable a la empresa Holcim. El caso se inspira en una demanda similar presentada por un agricultor y guía de montaña peruano contra la empresa energética RWE.

Holcim es una empresa con base en Zug. Es la primera fabricante mundial de cemento y uno de los 50 mayores emisores de CO2 de todas las empresas del mundo. Entre 1950 y 2021, emitió más de siete mil millones de toneladas de CO2 globalmente. Esto no es del todo extraño para una empresa de cemento, puesto que es una de las industrias más contaminantes, siendo responsables de un estimado 4% al 8% de emisiones de CO2 globales. Esta es, sin embargo, la primera vez que una compañía de cemento ha sido demandada por daño climático. Los demandantes, apoyados por la ONG Swiss Church Aid, el ECCHR de Berlín y el grupo indonesio de presión climática WALHI, denuncian a Holcim como uno de los principales responsables del cambio climático y por ende de los daños que han acosado a la isla de Pulau Pari en las últimas décadas. Daños principalmente relacionados con el aumento del nivel del mar y las subsecuentes inundaciones. Los demandantes piden una compensación económica y la reducción de emisiones de Holcim a un 43% en 2030 y un 69% en 2040.

La ONU publica una nueva guía para frenar el secuestro de niños y otras “violaciones graves” durante las guerras

En los últimos años, los datos disponibles sobre violaciones a los derechos de los niños durante conflictos han sufrido un notable incremento. Por ejemplo, en 2020, el número de secuestros aumentó a un 90% y, en 2021, subió otro 20%. Las regiones de Somalia, la República Democrática del Congo, Siria y Burkina Faso son aquellas que más han visto aumentar este porcentaje, y las niñas se ven cada vez más perseguidas que los niños.

Ante el auge de estos incidentes, la ONU ha publicado una nueva guía destinada a “abordar esta compleja y grave violación de los derechos de los niños en tiempos de guerra” y a ayudar al personal experto a proteger a los niños que sean víctimas de estas difíciles situaciones. Muchos de los retos se presentan no sólo en la prevención y el rescate del niño, sino también en su reintegración a la sociedad y a sus comunidades. Tras tales traumáticas experiencias, su salud mental y física se encuentran en estados extremadamente frágiles, siendo el objetivo de esta guía ayudarles a recuperarse a sí mismos y garantizarles una oportunidad de vivir una vida próspera y feliz. Así, la guía propone programas de reintegración a largo plazo y personalizables para cada niño.

Sudáfrica “al borde de una explosiva violencia xenófoba”

La conocida como Operación Dúdula es un grupo que ha vuelto a reavivar el sentimiento antinmigración en las redes sociales sudafricanas. Liderado por Nhlanhla Dlamini, conocido por su xenofobia y comportamientos peligrosos, el grupo ha hecho de la ciudad de Soweto (antes un símbolo de la resistencia antiapartheid) un epicentro de conflicto entre los residentes nativos y otros africanos, que se agrupan en inmigrantes y refugiados negros de bajos ingresos, incluyendo, en algunos casos, a ciudadanos del propio país acusados ​​de ser “demasiado negros para ser sudafricanos”. Tres relatores especiales de Naciones Unidas (Tendayi Achiume, Morris Tidball-Binzse y Felipe González Morales) refirieron a la “Operación Dúdula” como un ejemplo de discurso de odio y denunciaron su papel como plataforma para la movilización de protestas violentas, incendios provocados en casas y negocios propiedad de inmigrantes, e incluso el asesinato de ciudadanos extranjeros. Los expertos también denunciaron la institucionalización de la ola xenofóbica. No sólo por los partidos políticos que hacen de la xenofobia su foco central, sino con detenciones arbitrarias y torturas y la corrupción rampante que perjudica seriamente a los inmigrantes.

Los expertos llaman al gobierno sudafricano a respetar sus compromisos y obligaciones en virtud del derecho internacional.

Rumania abre investigación por crímenes de lesa humanidad en Ucrania

Rumania anunció que investigará posibles crímenes contra la humanidad en Ucrania tras la invasión de Rusia, en virtud del principio de Justicia Universal. La investigación se suma a un numero de iniciativas que buscan hacer justicia y luchar contra la impunidad.

A finales de marzo, con el apoyo de la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Judicial Penal (Eurojust), las autoridades de Lituania, Polonia y Ucrania firmaron un acuerdo para facilitar las investigaciones sobre los crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y otros delitos presuntamente cometidos en Ucrania. En junio, las autoridades judiciales de Estonia, Letonia y Eslovaquia decidieron unirse al equipo conjunto de investigación (ECI).

Además, Bucarest ha anunciado que apoyará a la fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) a través de la concesión de recursos financieros y de personal que se encuentra investigando la situación existente en Ucrania desde el pasado febrero.

En mayo el Fiscal de la CPI, Karim Khan, anunció el envío a Ucrania de un equipo compuesto por 42 investigadores, expertos forenses y personal de apoyo. Se trata del mayor despliegue de efectivos sobre el terreno enviado por la CPI a un país.

Francia sentencia a ex alto funcionario ruandés por genocidio y crímenes de lesa humanidad

La semana pasada el Tribunal de Primera Instancia de París condenó a 20 años de prisión al ruandés Laurent Bucyibaruta, ex prefecto de la provincia sureña de Gikongoro, por complicidad en genocidio y crímenes de lesa humanidad cometidos en Ruanda durante las masacres de la primavera de 1994.

El 7 abril de 1994 comenzó el genocidio de la minoría Tutsi por parte del gobierno extremista Hutu, el cual en menos de cien días había terminado con la vida de más de un millón de ciudadanos. Además, no solo asesinaban de manera sistemática a todos los Tutsis, sino que también se asesinó a los Hutus moderados y a cualquier persona que mostrase abiertamente su oposición ante la masacre.

Se estima que en estas masacres 800.000 tutsis y hutus moderados fueron asesinados. Este trágico final venía precedido por años de rencor, barbarie y violencia sistemática entre las dos etnias que habitaban Ruanda, que acostumbraban a enfrentarse abiertamente en diferentes discursos de odio, mediante los que el Gobierno deshumanizaba y presentaba a la población Tutsi como el único y verdadero enemigo de la nación.

Bucyibaruta fue acusado de haber persuadido a miles de personas para que tomaran refugio en la escuela Técnica Murambi, donde, días después, miles de tutsis fueron ejecutados.

Fuente: FIBGAR.

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